
Hacer que su gallinero sea más inteligente (sin arruinar el ambiente)
Los gallineros son un lugar difícil para los equipos electrónicos. Debido al polvo, la humedad constante y ese olor fuerte a amoníaco, la mayoría de los dispositivos electrónicos simplemente dejan de funcionar. Por eso, diseñamos nuestros calentadores infrarrojos de forma que sean resistentes al agua. Pero lo verdaderamente increíble ocurre cuando los hacemos “inteligentes”.
El truco consiste en encontrar la manera de que un controlador inteligente de baja tensión pueda manejar un calentador de alta potencia, sin que se fundan los fusibles.
Cómo funciona realmente
Utilizamos emisores de infrarrojos de onda corta. En lugar de intentar calentar todo el aire de la habitación —lo cual es imposible en un gallinero con corrientes de aire—, estos dispositivos dirigen el calor directamente hacia las aves. Es como estar bajo el sol en un día frío.
Para evitar que todo se dañe debido a la alta humedad, envolvemos todo en una carcasa resistente al agua. Luego, conectamos los cables a través de un relé resistente o un interruptor inteligente. Esto actúa como un puente que permite que su gateway Wi-Fi o Zigbee ordene al calentador que se active.
Calor instantáneo, desde cualquier lugar
Lo mejor de todo es que no hay necesidad de esperar. Cuando pulsa “encender” en la aplicación, el calentador alcanza la temperatura deseada en cuestión de segundos. A esto lo llamamos calor instantáneo.
Si combina el calentador con un sensor de temperatura (como el DHT22), colocado donde se encuentran los polluelos, puede automatizar todo el proceso. Solo tiene que decirle al sistema: “Si la temperatura baja por debajo de 15°C, enciende el calentador”. Ni siquiera necesita levantarse del sofá.
Los problemas posibles (porque nada es perfecto)
Ahora bien, añadir tecnología inteligente también significa que existen más posibilidades de que algo falle. Si su conexión Wi-Fi se interrumpe o su gateway deja de funcionar, sus aves quedarán expuestas al frío. Eso sería un desastre.
Por eso, siempre incluimos un interruptor físico de emergencia y un circuito de corte térmico basado en hardware. Son su red de seguridad. Si el sensor inteligente falla y olvida apagar el calentador, el circuito de corte térmico se activará para evitar incendios o daños en los dispositivos.
Una última cosa: preste atención a los cables. Una lámpara de 250 W no representa un problema. Pero si utiliza diez de ellas en un mismo circuito inteligente, entonces sí habrá problemas. Distribuya la carga entre varios circuitos diferentes y así todo funcionará bien.